Cancelación de permisos de pesca por falta de esfuerzo pesquero

Lo más valioso de una embarcación pesquera no son sus equipos o su infraestructura, sino su permiso de pesca, sobre todo si se trata de recursos plenamente explotados, para los que actualmente existe restringido el acceso.
Los permisos de pesca son derechos que otorga el Ministerio de la Producción para embarcaciones de mayor y menor escala y los Gobiernos Regionales para el caso de embarcaciones artesanales.
Si bien los permisos de pesca son indesligables de la embarcación pesquera a la que pertenecen, la normativa pesquera plantea como supuesto de caducidad de dichos derechos la falta de realización de actividad extractiva o esfuerzo pesquero mínimo anual por dos (2) años consecutivos.
Cabe indicar que en una modificación reciente se hizo la precisión de que la revisión de este supuesto de caducidad se realizaría por cada uno de los recursos hidrobiológicos autorizados a pescar.
Antes de la modificación normativa, una embarcación con permiso para atún y anchoveta que no hubiera pescado atún por dos (2) años consecutivos, pero sí hubiera pescado anchoveta, podía mantener la vigencia de su permiso de pesca para ambos recursos considerando que se había realizado el ejercicio del esfuerzo pesquero por parte de la embarcación durante el año, pero actualmente esta situación sería castigada con la caducidad del permiso de atún, manteniendo la vigencia del permiso de anchoveta.
A la fecha, se ha publicado un nuevo proyecto de modificación del Reglamento de la Ley General de Pesca que pretende, según su exposición de motivos, viabilizar la caducidad de permisos de pesca cuando no se ha realizado actividad extractiva durante dos (2) años consecutivos con independencia de si la embarcación se encontraba o no operativa, y se vuelve a precisar que la evaluación de las actividades extractivas será por cada uno de los recursos
hidrobiológicos para los que se tiene permiso.
Si bien las modificaciones pueden parecer razonables, considerando que solo deberían contar con permisos de pesca aquellos que realmente ejerzan los derechos, tampoco puede pasarse por alto que la realización de actividad extractiva responde a criterios de oportunidad, costos y eficiencia, pues se trata de una actividad económica que depende de factores variables como la disponibilidad de la biomasa, las condiciones climáticas, los precios del mercado y la demanda internacional. Por ello, la inactividad del titular del permiso de pesca no necesariamente refleja un desinterés en el ejercicio de la actividad, sino una decisión empresarial prudente ante condiciones desfavorables que le podrían generar pérdidas. En dicho sentido, consideramos que la modificación planteada debió también considerar una ampliación del plazo para la caducidad de dos (2) a tres (3) años, con la finalidad de dar espacio de planificación a los titulares de los permisos de pesca.
Por Coralí Urbina, asociada senior del área de Derecho Pesquero.
Publicado en la revista Columnas del estudio edición n°223.

