FEPC: Una alternativa frente al alza de precios de los combustibles

Gracias al régimen de una economía social de mercado de la Constitución Política del Perú se establece una libertad de precios dentro del marco de la libre competencia. Esta libertad se aplica también en el sector hidrocarburos.
Sin embargo, esto hace que una eventual volatilidad del precio internacional del petróleo pueda afectar abruptamente a los consumidores finales. Al principio, estos perjuicios se intentaron atenuar a través de la reducción del impuesto selectivo al consumo, no obstante, ello generaba grandes costos fiscales. También se propuso la implementación de subsidios, sin embargo, ello vulneraba el principio de la libertad en la determinación de precios establecido en la Constitución, distorsionando los factores del mercado.
Consecuentemente, para contar con una vía aceptable a una economía social de mercado como la peruana, se creó el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles Derivados de Petróleo (FEPC) a través del Decreto de Urgencia n.° 10-2004; siendo un fondo intangible, inembargable e intransferible, que no constituye un recurso público, y es administrado por un fideicomiso.
Así, la economía social de mercado obliga a que el mecanismo del FEPC sea neutral con el desenvolvimiento del mercado. En otras palabras, la finalidad del FEPC no es fijar el precio, sino que más bien respeta su orientación natural, pero con el beneficio de evitar que su volatilidad sea sentida de forma drástica o incómoda por los consumidores finales, evitando a su vez perjuicios económicos y sociales irreparables.
De esta forma, el FEPC se aplica a importaciones y ventas primarias, de la primera venta en el país que sea realizada por el productor o importador del producto afecto. Cabe resaltar que el Decreto de Urgencia n.° 10-2004 traslada al Poder Ejecutivo la facultad de establecer (a través de decreto supremo) qué productos son afectos al mencionado fondo.
Mecanismo de Estabilización del FEPC
La dinámica del FEPC tiene como protagonista al Precio de Paridad de Importación (PPI), el cual es determinado por Osinergmin a través de la suma de un Margen Comercial Mayorista Promedio (MCMP) y el Precio de Referencia (PR).
El MCMP es una representación (simulación) de los costos, gastos y eficiencias que se realicen en el mercado, y dependerá de la performance comercial de todos y cada uno de los agentes. Es un promedio de los márgenes comerciales que los diferentes agentes consiguen, a través de, por ejemplo, la negociación de contratos, oportunidades de compraventa o decisiones particulares de los agentes para protegerse ante riesgos.
Por su parte, el PR es una simulación de una importación eficiente (operaciones eficientes) que originalmente se creó, precisamente, para orientar a los consumidores finales sobre cómo “debería” presentarse el precio en el mercado. La simulación se realiza sobre una importación al Callao desde un mercado relevante. Por ejemplo, el mercado relevante utilizado para determinar el PR en combustibles líquidos es la Costa del Golfo de Estados Unidos, USGC: el PR simula una importación eficiente desde dicho mercado al puerto del Callao.
Por otro lado, teniendo en cuenta el PPI, el Osinergmin establece una banda de precios que tiene límite superior y un límite inferior:
- Si el PPI llega a moverse por encima del límite superior, la diferencia positiva entre aquel y este genera un factor de compensación a favor del productor o importador, haciendo que estos, en libre competencia, se encuentren incentivados a determinar el precio a la baja.
- Lo mismo sucede si el PPI se encuentra por debajo del límite inferior de la banda de precios; sin embargo, en esa situación el factor será el de aportación a cargo del productor o importador, haciendo que estos, en libre competencia, se encuentren incentivados a subir un poco más el precio.
Si el PPI está dentro de la banda de precios, entonces no genera ningún factor (zona de estabilidad). En ese sentido, los factores de compensación o aportación deben, eventualmente, neutralizarse mutuamente para cumplir la finalidad de no distorsionar el desenvolvimiento de la oferta y la demanda.
Así, se reducen los vaivenes violentos del precio. El resultado: a través de la neutralidad ocasionada por la aportación y la compensación, se genera un colchón otorgando un terreno más llano para el consumidor final.
Por Tim Vela, asociado del área de Minería y Desarrollo Sostenible
Publicado en la revista Columnas del estudio edición n°208.

